Agustín Sierra - Wedding & Event Planner | Coordinador de eventos

¿Por qué me gustan las bodas?

Al paso de la vida cotidiana todos hemos sido testigos de miles de encuentros tan fugaces como un –Te presento a … – y que pasa sin dejar ningún rastro, una reunión de amigos, papás, vecinos, coincidencias en vuelos de avión, lo que en ocasiones se vuelve el día a día habitual, pero cuando ese momento, y ese cruce de miradas genera un real chispazo y se toman de la mano a iniciar un camino juntos forjando una historia, donde no existe un tiempo determinado para dar el siguiente paso y jamás será un factor para marcar la solidez de una relación, así como todos conocemos y hemos vivido historias que se han quedado en el tintero, que van formado nuestras historias de vida personal, y ser testigo de como ese filtro natural deja a las parejas reales donde el “amor verdadero” sigue sobreviviendo a las adversidades de la vida, que ese lazo y sentimiento es tan grande que lo gritarán juntos frente a todas las personas que aman.

–¡Esta es la persona que escogí para vivir el resto de mi vida!-

 

Cuando llegan frente a mí con un sueño y proyecto de vida por delante, poder ayudarlos a dar ese primer gran paso, a lo que para todos será una aventura de vida.

Llega la pregunta obligada

¿Cómo se conocieron?

Ahí hacemos a un lado presupuestos, tendencias, familia … todo más que el sueño y camino que los llevo a decir:

-Si acepto-

Vivir ese sueño, respetarlo, hacerlo mío, tener un valioso tesoro en mis manos que se llama CONFIANZA, genera un compromiso muy personal con cada una de las parejas que deciden que juntos construyamos su día soñado.

Tener esa sensibilidad para saber percibir ¿cuál es su concepto de felicidad? ¿cómo la viven? y la forma en la que quieren trasmitírselo a sus familiares y amigos más cercanos, es lo que realmente tiene valor sobre muchas cosas que se anteponen a esta industria gigantesca y saturada que es el mundo de las bodas.

Atesoro mucho esa sagrada posición de estar en lo que sabemos, es el inicio de lo que será el resto de sus vidas.

Ese día todos viviremos el mismo momento, la misma felicidad, las risas y lágrimas, pero cada quien desde el lugar que nos corresponde para que ese sueño se vuelva una realidad y lo vivamos plenamente, trasmitiendo la esencia de la pareja y dejando una huella indeleble en todos los testigos de esa sagrada unión.

¡Por eso me gustan las bodas!

 

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